Prueba documental en la inspección de Hacienda: cómo organizarla con el perito para maximizar la defensa

La prueba documental en el procedimiento de inspección: cómo organizarla con ayuda del perito

Una de las contribuciones más prácticas del perito tributario en un procedimiento de inspección es ayudar al contribuyente a organizar y presentar la prueba documental de forma eficaz. La AEAT solicita documentación en cantidades a veces masivas —toda la contabilidad de los ejercicios inspeccionados, todos los contratos con clientes y proveedores significativos, facturas específicas, registros de IVA, libros de actas de los órganos de administración— y la forma en que el contribuyente responde a estas solicitudes puede determinar el rumbo de la inspección. Una respuesta incompleta genera sospechas; una respuesta excesiva puede abrir nuevos frentes. El perito ayuda a calibrar qué aportar, cómo presentarlo y qué hacer constar en las diligencias para proteger los derechos del contribuyente.

La indexación y catalogación de la documentación: el orden como estrategia

Cuando la documentación es voluminosa —lo habitual en inspecciones de empresas medianas y grandes—, su presentación ordenada y catalogada no es solo una cuestión de cortesía sino de estrategia. Un expediente bien ordenado (con un índice detallado que identifica cada documento aportado, su referencia en el procedimiento y la pregunta o requerimiento al que responde) demuestra al actuario que el contribuyente tiene el control de su documentación, que no oculta nada, y que está en condiciones de acreditar técnicamente cada una de sus posiciones. Simultáneamente, el índice sirve como registro de todo lo que se ha aportado, lo que previene que el actuario pueda alegar en el acta que no se aportó determinada documentación que en realidad sí se presentó.

Las diligencias de inspección: qué hacer constar y qué evitar

Las diligencias son los documentos que recogen las actuaciones del procedimiento de inspección: cada reunión con el actuario, cada aportación de documentación, cada requerimiento y cada manifestación del contribuyente queda recogida en una diligencia. Las diligencias tienen presunción de veracidad: lo que en ellas consta se presume cierto salvo prueba en contrario. Por ello, el contribuyente debe revisar cuidadosamente cada diligencia antes de firmarla y debe hacer constar explícitamente cualquier discrepancia con el contenido de la diligencia. El perito puede asesorar sobre qué manifestaciones conviene hacer en las diligencias (porque fortalecen la posición del contribuyente) y cuáles deben evitarse o matizarse (porque podrían interpretarse en contra). En peritojudicialtributario.es/ asesoramos en la gestión documental y estratégica de los procedimientos de inspección coordinados con LRB Tax & Legal, especialistas en defensa ante inspecciones de Hacienda y con ValiTax, perito judicial tributario en gestión de procedimientos de inspección. Contacto: Contacto@LRB.es / +34 684 234 831.