Regularización voluntaria antes de la inspección: el perito cuantifica el coste y decide la estrategia óptima

La regularización voluntaria antes de la inspección: el perito cuantifica y minimiza el coste

La regularización voluntaria —presentar declaraciones complementarias para corregir errores u omisiones en declaraciones anteriores antes de que la AEAT inicie una inspección— es la estrategia más eficaz para minimizar el coste fiscal de una situación tributaria irregular. La diferencia entre regularizar voluntariamente y hacerlo tras el inicio de una inspección es enorme: la regularización voluntaria solo genera recargos por presentación extemporánea (del 1% al 15% según el tiempo transcurrido) e intereses de demora, mientras que la regularización en el contexto de una inspección genera sanciones del 50% al 150% sobre la cuota regularizada, además de los intereses de demora. El ahorro puede ser del 35-135% de la cuota dependiendo de las circunstancias.

El perito identifica y cuantifica las irregularidades a regularizar

El primer trabajo del perito en una regularización voluntaria es identificar exactamente qué conceptos y períodos presentan posibles irregularidades y cuantificar el impacto fiscal de cada una. Este análisis requiere revisar las declaraciones presentadas en los ejercicios no prescritos (los últimos cuatro años de IS, IVA e IRPF), identificar partidas que podrían ser cuestionadas en una inspección (gastos de difícil justificación, operaciones vinculadas a precios cuestionables, retenciones incorrectas, deducciones sin documentación suficiente), y valorar la probabilidad de que la AEAT las detecte y regularice. El resultado es un mapa de riesgo fiscal que permite al contribuyente tomar una decisión informada sobre qué regularizar y qué mantener.

Cuándo regularizar y cuándo no: la decisión estratégica

No toda irregularidad conviene regularizar: el coste de la regularización (recargo más intereses) debe compararse con la probabilidad de que la AEAT detecte la irregularidad multiplicada por el coste esperado si es detectada (cuota más sanción más intereses). Si la probabilidad de detección es baja y la irregularidad no es grosera, puede ser más eficiente esperar y defender la posición ante una eventual inspección. Si la probabilidad de detección es alta (por ejemplo, porque la AEAT tiene datos de terceros que delatan la irregularidad), la regularización voluntaria siempre es más barata. El perito ayuda a hacer este análisis coste-beneficio con rigor técnico para que el contribuyente tome la mejor decisión estratégica.

La regularización parcial: riesgos y cómo evitarlos

Una regularización voluntaria debe ser completa para tener plena eficacia. Una regularización parcial (que corrige solo algunas de las irregularidades identificadas) puede dar lugar a que, si la AEAT inicia una inspección sobre los ejercicios ya regularizados, descubra las irregularidades no regularizadas y aplique las sanciones plenas sobre ellas. En ese caso, la regularización parcial no solo no ha evitado la sanción sino que puede haber alertado a la AEAT. El perito debe garantizar que el análisis previo es exhaustivo antes de iniciar la regularización. En peritojudicialtributario.es/ asesoramos en regularizaciones voluntarias y cuantificamos el coste fiscal coordinados con LRB Tax & Legal, especialistas en defensa fiscal y regularizaciones voluntarias y con ValiTax, perito judicial tributario en cuantificación de regularizaciones. Contacto: Contacto@LRB.es / +34 684 234 831.